2009/02/09

Los premios y "los premiados de buenas intenciones"

Dice otra voz popular que el orden de los factores altera el producto. Siempre saldrá un experto en aritmética a decir que no es así. Y siempre habrá, gracias a estos 5000 años de civilización, un experto en agricultura que pueda darle la razón al pueblo. Porque, como buen agricultor, es parte de ese pueblo.

La jerarquía es un mal asunto. Aprendí de Facundo Cabral, cuando todavía era un limpio y le cantaba a la Señora de Juan Fernández, que: "el que sabe sabe, y el que no sabe es jefe". Ahora con los ojos más abiertos a eso que llaman origininalidad, doy por descontado que Cabral lo aprendió de alguien. Tal y como los brochazos de marxismo y las loas a la "honestidad" de Teodoro Petkoff (circa 1994) son apenas reflejos incondicionales de lecturas -rapiditas y sin entender mucho- de Ludovico Silva. Ese Silva Michelena, el bueno, cuyo último libro me embargó de profunda tristeza: Tanto pujar para cagar agua, que también dice una voz popular. ¡Pero si las costuras de Petkoff et al. se veian a leguas desde 1973, Ludovico!!!!, y yo apenas me iniciaba en politica a golpes de Nixon.


Las herramientas de análisis, que no de trivia y anécdotas sobre fantasmas, me permiten afirmar que aún en Revolución, el que no sabe es jefe. No lo digo por el líder del proceso revolucionario, quien es un pan de hallaquita, que como yo, ante el humilde sabe llorar y demostrar vulnerabilidad que lo iguala a ese humilde, pero que a diferencia mía, no usa todo sus arsenal para reventarle las entrañas al ególatra, al meritócrata y al profesional burgués (o aspirante) que usó, usa y usará su talento como azote contra mi pueblo. Chávez es jefe de Estado y está obligado a su equilibrio -aunque precario y él lo sabe-. Yo no creo en esos equilibrios, y como bien dice (nótese el presente perfecto) Mahatma Gandhi, a quien no se le puede acusar de violento según los cánones de violencia y respeto burgueses: "It is better to be violent, if there is violence in our hearts, than to put on the cloak of nonviolence to cover impotence." (frase que "los equilibrados" ni de vaina citan).


Después de la "respuesta" que da el Jefe, sosa, inconducente, pero energúmena , soberbia y por sobre todas las cosas cuarta republicana, aunada a la pérdida de una hermosa oportunidad de explicar las cosas que los ciudadanos posiblemente no han comprendido (posibilidad que se reduce a cero con tamaña "respuesta") , llega tardíamente a mis ojos (pardos y con las rayitas propias del mestizo) un intento de explicar los mecanismos de selección del premio saudita (que así decíamos del reinado de CAP I) Rómulo Gallegos. No está mal esa respuesta de quien conoce las entrañas del monstruo. Aunque al igual que siempre le digo a los amigos que ponen a cristo antes que a la teoría socialista y al binomio fundamental: trabajo-capital, en la vana pretensión de arrancarle a las iglesias cristianas el fusil ideológico y el chantaje sentimental con que nos dominan desde hace cerca de 2000 años: No me gusta que se recurra a los sentimientos y a las lágrimas de nadie para explicar las cosas.

Mi trabajo no es sobre sentimientos y manipulaciones sentimentales. Mi trabajo es sencillamente analizar datos experimentales y concluir con consistencia a partir de ellos. Eso es lo que venimos haciendo desde que un tal Marx señaló el camino, que a su vez fue señalado por un tal Descartes: De omnibus dubitandum est. En la modernidad diremos: De metro dubitandum est. Para dejarlo en servico de transporte público, como debe ser.

Ya dije que el guevarismo me lleva a pensar que el sistema de premios contiene el germen de la destrucción de cualquier sistema sin clases sociales. Si es que eso se persiguiere. Aunque la duda me invade, tanto como el tufo a la nariz, cuando veo que los premiados de cualquier cosa repiten ad-nausea sus logros: "Yo soy mejor que tú", es el mensaje implícito.

No es lo mismo premiar a un corredor atlético que hace 100 mts en 9.5 segundos, dato objetivo y medible, que premiar el trabajo intelectual de alguien, por sobre el trabajo de otros. Y sólo reconocer a vuelo de pájaro que los premiados responden a los intereses del "momento histórico". Entonces como los Nobel, y los menos novel de los premios, todo se reduce a una rosca, que consume mucho dinero y el esfuerzo de todos: los mafiosos que compran y vende premios y los que tratan de impartir justicia (si los hubiere!!!) en medio de los tiburones.

Pero ya que me ponen grandes nombres para hacerme dudar de mi objetividad y de mi capacidad de análisis (va de retro Satanás, faltó decir), diría entonces que en perspectiva el Premio Rómulo Gallegos, ha premiado la deshonestidad intelectual, el engaño, la traición, el desprecio por la voluntad de los pueblos, y no digo más porque me van a acusar de stalinista, ultroso, y todas esas cosillas que demuestrran ante los chiquillos de clase media que yo soy un hombre poco equilibrado y feo, aunque todavía levanto.
La próxima vez que me expliquen, y le expliquen al Guevara que tanto citan, como es que con instituciones burguesas, creadas por la burguesía refistolera y saudita, vamos a hacer una revolución proletaria (¿o hay de otras?), preferiría que dejaran a Vargas Llosa y Fuentes fuera de la lista de tarjetahabientes como haladores de sardinas para el "respeto" que debe merecer el premio. Eso de que se puede desligar al mensajero del mensaje es una de las tantas falacias que dicen los burgueses. Tanta como hablar de no-violencia ante un enemigo violento, para cubrir la impotencia que no se cura con viagra, que decia el bueno de Gandhi. Mientras tanto, y para que no pierda "respeto" el premio constante y sonante, esos 100 mil euros, que de seguir la crisis iran a parar a 100 mil yuanes, deben ser asignados a nombre del ganador de premio al desarrollo educativo de los pueblos. Verán entonces cómo se reduce el número de trabajos, presentados a concurso, a aquellos cuya honestidad intelectual es a prueba de cheques, y de cañonazos de 50 mil pesos, como los que hicieron de la Revolucion Mexicana una caricatura trágica.

Y para terminar burocráticamante...

Sin MAS a que hacer alusión (porque los Petkoff et al. serán unos traidores de mierda hasta que se mueran)


Atentamente, que algo queda...

Manuel Brito