2010/02/02

La generación de relevo

Una leyenda urbana y jurídica que anda por allí, y que por lo visto se ha hecho utis pocetis juris (la versión escatológica del utis posidetis juris), es la de que se pueden relevar pruebas a confesión de parte. Los que la propagan no tienen presente la tortura como hábil método para arrancar confesiones, lenguas, uñas, pelos, etc. Método que no se le ha olvidado, por ejemplo, a gente -a la que Consalvi le pidió renunciar a su condicion de gente, y la cual aceptó- como Pedro León Zapata. Zapata, tan "inteligente y culto" como Doroteo (el catirito que le carga el maletín a Manuel Rosales), invoca las torturas de la Inquisición en medio de una borrachera de democracia burguesa a nivel de "intelectuales" (allende o aquende la talanquera), que ¡francamente!... Y mucho sabe Pedro León de eso, de borracheras, que no de torturas, auspiciadas para él y por él desde la chequera de Consalvi, es decir desde las arcas públicas. Por cierto, este Consalvi -quien todavía tiene la potestad de darle puestos a sus focas y demás parientes en la mafia elitesca de la cultura- es uno de los chivos diuréticos de un portal frontalmente contrarrevolucionario al que le hacen mucha propaganda, e invitan a su lectura (correo directo), desde las grutas de Altamira. ¿Cómo te explico que el perico teniendo un hueco debajo del pico pueda comer?

Lo cierto es que ni con torturas se puede sacar una pruebas de que haya una generación de relevo. Se muere Howard Zinn, y el mundo se queda sin Zinn, y sin ni siquiera algo que pueda hacerle la suplencia. Se está muriendo gente valiosa que no se había muerto hasta ahora y no terminamos de darle "cristiana" sepultura a quienes empezaron a morir en 1998, entraron en estado comatoso en Abril 11, 2002 y dos días después estiraron la pata. ¿Ejemplos? Pedro León. ¿Quién más?

Caricaturas sobran, que algo queda...

Manuel Brito